domingo, 3 de enero de 2016

Déficit Intelectual


Escuela Normal de Especialización.
Asignatura: Neurobiología del desarrollo.
Tema: Déficit intelectual.
Grado: 1°”A”     Área Auditiva y lenguaje.
Moreno De la Cruz Katya Carolina.
Romero Hernández D. Lucero.


Competencia genérica: Identificar las  características, causas, consecuencias  del Déficit intelectual, así como el impacto en la persona que lo presente y la intervención educativa requerida en sus diferentes contextos.

Introducción.
En este documento daremos a conocer qué es el Déficit intelectual, así como las diferentes causas que lo generan y los tipos que se le presentan. Se dará una breve explicación acerca de los diagnósticos a realizar y los tratamientos que no curan el déficit intelectual, pero que sí lo controlan.
Además de algunas intervenciones escolares, sociales y familiares pertinentes a realizar para poder avanzar hacia una cultura más inclusiva, que responda a la diversidad de necesidades. Considerando los impactos físicos, sociales y emocionales que forman parte de la cotidianeidad  del sujeto con DI y que pueden repercutir o no, en la vida y desarrollo de dichas personas.

Definición.
Déficit o deficiencia: del latín deficere se traduce como “faltar”.
Intelectual: capacidad para llevar a cabo procesos mentales (cambio o transformación de actividad).
El déficit intelectual es, entonces, la falta de procesos mentales. Estas faltas causan limitaciones en las actividades cerebrales como la percepción, atención y concentración, memoria, pensamiento, lenguaje y en el funcionamiento intelectual.
“El funcionamiento intelectual es un tipo de funcionamiento humano que es definido con relación a la inteligencia general que comprende el razonamiento, la planeación, la resolución de problemas, el pensamiento abstracto, la compresión de ideas complejas, el aprendizaje rápido y el aprendizaje por experiencia.” (Luckasson, 2002, pág. 51)
La deficiencia intelectual puede darse como consecuencia de un problema que comienza antes de que se nazca hasta los 18 años de edad, a causa de una lesión, enfermedad o un problema en el cerebro; otras que ocurren durante el parto o poco después del nacimiento y algunas otras se presentan cuando se es mayor por lesiones graves en la cabeza o accidentes cerebro-vasculares.
Signos para diagnosticar el DI.
Mientras más grave sea el grado de DI, más temprano se identificarán los síntomas, algunos signos son:
·         Que los logros posturales se presenten a una edad tardía según la norma.
·         Que aprendan a hablar más tarde o tengan problemas significativos para hablar.
·         Que presenten dificultad para recordar cosas.
·         Que no comprendan reglas sociales.
·         Que tengan dificultad para ver las consecuencias de sus actos.
·         Que presente muchos problemas para resolver problemas sencillos de la vida cotidiana.

Epidemiología.
A nivel mundial se señala que la DI es frecuente, con un alto impacto en el funcionamiento individual. En América Latina,  la prevalencia puede ser cuatro veces mayor debido a factores como: la desnutrición, complicaciones obstétricas y perinatales,  nacimientos prematuros, a la intoxicación por plomo, a infecciones del Sistema Nervioso Central (SNC) y la pobreza.
La investigación epidemiológica y datos generales censales del año 2010 en México, estima la existencia de cuatro millones de personas con DI en México. Donde el 85% cuenta con DI leve, el 10% con DI moderado, con el 4% DI intenso y con el 1% DI profundo.

Etiología.
La etiología se entiende de manera multifactorial. Se encuentran varias causas que llegan a producir una Deficiencia intelectual, entre estos factores se hallan los factores prenatales, factores perinatales, factores postnatales y factores socio-culturales.
Factores prenatales.
Estos se refieren a la transmisión o mutación del material genético de los padres al nuevo ser. Se relacionan los trastornos cromosómicos, donde destacan síndromes como el de Turner, el de Klinefelter, el de la Superhembra, el Down, etcétera; en ellos se encuentra la presencia en algunos de sus niveles del DI; aunque sigue habiendo una extensa lista de trastornos.
Las hidrocefalias, microcefalias, porencefalias, macrocefalias y la disostosis craneofacial, constituyen síndromes específicos.
Las causas que pueden originar una DI durante el embarazo son:
·         La mal nutrición y desnutrición.
·         Estados severos anémicos.
·         El impacto de radiaciones gamma.
·         Infecciones de rubeola, toxoplasmosis y sífilis.
·         Consumo de drogas.
·         Alcohol.
Factores perinatales.
Aquí se encuentran los factores anóxicos que durante el parto constituye la causa más frecuente de Deficiencia Intelectual por:
·         Traumatismos.
·         Hemorragias.
·         Depresión respiratoria.
Factores postnatales.
Entre estos factores se hayan las infecciones como la meningitis, meningocefalitis o abscesos cerebrales que pueden generar lesiones cerebrales y causar un déficit intelectual; de igual manera, se da por tumores cerebrales, traumatismos craneoencefálicos e intoxicaciones generadas por plomo o por monóxido de carbono.
Factores socioculturales.
Estas causas se vinculan con problemáticas causadas por el tipo entorno en donde intervienen factores como:
·         Desnutrición infantil.
·         Deficiencia de atención en el embarazo.
·         Dificultades en el embarazo.
·         Condiciones de vida que predisponen de infecciones e intoxicaciones.
·         Niños golpeados.
·         Consumo de alcohol y de drogas.

Diagnóstico.
El diagnóstico para del DI es necesario obtener la evaluación de un Cociente Intelectual (CI) significativamente inferior a la media, es decir, al menos dos desviaciones típicas por debajo de la media.
Se utilizan instrumentos para su evaluación como la “escala de inteligencia de Wechsler para niños y niñas” aplicado para una edad de seis a los 16 años y 11 meses. Este tipo de evaluación, tiene la finalidad de encontrar un desarrollo atípico; se evalúan el lenguaje y conductas como: no balbucear, señalar o hacer gestos a los 12 meses, no decir ninguna palabra  a los 16 meses y no hacer frases o a la perdida de alguna habilidad adquirida a los 24 meses.
La evaluación es efectuada por un diagnóstico médico-genético y se inicia haciendo énfasis en los antecedentes familiares/genéticos.
El examen físico consiste en revisar perfectamente al individuo y detectar rasgos  que salen de la norma y que no son rasgos familiares como: la medición del perímetro cefálico, medición de la talla, identificación de características generales anómalas como dismorfías de tipo facial; ojos separados, tórax hundido, dedos que no se separaron y acortamiento de falange intermedia.
La atención para la evaluación del DI se brindan en los centros comunitarios especializados en salud mental como el Centro Comunitario de Salud Mental (CECOSAM) en México y hospitales pediátricos como el hospital de Psiquiatría infantil.

Clasificación.
El DI se clasifica según el nivel de inteligencia medida:
·         Retraso Mental Ligero: C.I. entre 50 y 69.
Implica que la edad mental del individuo es de nueve a doce años. Este nivel no suele ser diagnosticado hasta la etapa del preescolar, en donde se hacen evidentes los problemas. Se caracteriza por ligeros déficits sensoriales y/o motores. Tienen menor eficiencia en procesos de atención y en uso de estrategias de memorización y en la recuperación de información. Llega alcanzar completa autonomía para el cuidado personal y en la vida diaria. Tienen dificultad de comprensión en el lenguaje, obteniendo así un retraso en el lenguaje oral.
·         Retraso Mental Moderado: C.I. entre 35 y 49.
La edad mental del individuo es de seis a nueve años. Se caracteriza por ligeros déficits sensoriales y/o motores, obteniendo una mayor posibilidad de síndromes. Tienen un grado variable de autonomía en el cuidado personal en alimento, aseo, control de esfínteres, vestido y demás. Dificultad para captar su atención, se tiene la posibilidad de lograr aprendizajes concretos, la lectoescritura es adquirida pero con dificultad de atención y su desarrollo de lenguaje oral es lenta e incompleta.
·         Retraso Mental Grave: C.I. entre 20 y 34.
La edad mental del individuo es tres a seis años. Se relacionan metabolopatías y alteraciones pre o perinatales cromosómicas, neurológicas, biológicas y demás. Hay lentitud en el desarrollo motor, manifiesta dificultad para el reconocimiento de su cuerpo, control de él mismo y dificultad en la realización de movimientos manipulables como arrojar, alcanzar y soltar; lentitud de destrezas motrices en el desarrollo de hábitos de autonomía como en el aseo, higiene, vestido y alimento. Dificultad para generalizar el aprendizaje, y no es posible la adquisición de la lectoescritura. Y obteniendo un retraso severo en la adquisición del lenguaje en los primeros años de vida pues este será escaso o nulo.  
·         Retraso Mental Profundo: menos de 20.
Implica que la edad mental del individuo es de tres años. De manera que se caracteriza en alteraciones; de origen neuromotor, como en los sistemas sensoriales, perceptivos y motores, malformaciones diversas, como enfermedades frecuentes. Generando bajo nivel de conciencia. Es nula la comunicación ya que tienen ausencia del habla. Tienen graves dificultades motoras, como alteraciones en el tono muscular, equilibrio estático muy alterado, escasa movilidad. Y con baja autonomía.

Síndromes que pueden presentarse en personas con DI.
·         Síndrome de Down
Alteración genética del par 21 que presenta tres cromosomas (trisomía 21).
Ocasiona un retraso mental que varía desde leve a grave y se asocia además con características faciales y físicas propias: estatura baja y cabeza pequeña, redondeada; frente inclinada; orejas de implantación baja; ojos sesgados hacia arriba y afuera; boca abierta; lengua grande y fisurada; dedos meñiques cortos y curvados hacia adentro; manos anchas con surco transversal en la palma.
·         Síndrome X frágil
En un trastorno que ocasiona déficit intelectual. Es la segunda causa de DI mental, después del Síndrome de Down, y la primera causa de DI hereditario. Su diagnóstico suele ser tardío y a veces erróneo, ya que a menudo se le confunde con autismo.

·         Síndrome de Asperger
El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal , una resistencia para aceptar el cambio, inflexibilidad del pensamiento y poseer campos de interés estrechos y absorbentes. Lo que distingue el síndrome de Asperger es la coexistencia del desorden con la incapacidad de aprendizaje y dificultades en el área psicomotora.
Es un trastorno del desarrollo cerebral  que afecta más a los niños que a las niñas.

·         Síndrome de Rett
Es un trastorno neurológico, sólo en niñas en el que el desarrollo temprano es normal, pero entre los 6 meses a 18 meses de vida hay una pérdida parcial o completa de capacidades manuales adquiridas y del habla, retraso en el crecimiento de la cabeza y la consecuencia es una grave invalidez mental.

·         Síndrome de Prader-Willi
Se caracteriza fundamentalmente por un apetito insaciable y por problemas de conducta. Otros síntomas son el escaso tono muscular, deficiencia mental, desarrollo sexual deficiente, corta estatura, manos y pies pequeños, problemas visuales, dentales, trastornos respiratorios, escoliosis y diabetes.

·         Síndrome de Dravet
El síndrome de Dravet es una forma severa de epilepsia, de origen genético, que se inicia en la más temprana infancia, generalmente antes del primer año de edad, y se caracteriza por la presencia de diferentes tipos de crisis convulsivas, en ocasiones desencadenadas por diferentes estímulos como la fiebre. A partir de los dos años de edad se observan retrasos evidentes en el desarrollo cognitivo, así como problemas en el aprendizaje, coordinación de movimientos y en la conducta.

·         Autismo
Consiste en un trastorno profundo del desarrollo que afecta las capacidades de relación, comunicación y flexibilidad del comportamiento. Las principales características que presenta la persona autista son: dificultad para usar el lenguaje o ausencia de él; indiferencia al medio que lo rodea; desconocimiento de su propia identidad; falta de comunicación con otras personas; ausencia de contacto visual; incapacidad para jugar y simbolizar su realidad con el juego; movimientos repetitivos y estereotipados; falta de iniciativa propia.

·         Fenilcetonuria
Los niños con fenilcetonuria se caracterizan por que no pueden procesar una parte de la proteína llamada fenilalanina hidroxilasa; como consecuencia, se produce una acumulación de fenilalanina en el flujo sanguíneo del niño que, si no es diagnosticada antes de los seis meses de vida, provoca daños cerebrales.

Tratamiento.
El tratamiento de DI abarca intervención médica, psicológica, educativa y social.
La intervención médica es a través de fármacos y aunque éstos no curan el DI, son de gran apoyo. Los psicofármacos para niños y adolescentes con DI sólo se recomiendan para el “control” de la agresión, irritabilidad, hiperactividad, insomnio y depresión.
Los psicofármacos que se utilizan son:
·         Hiperactividad/Inatención: Metilfenidato y Atomoxetina.
·         Agresión/ Irritabilidad: Risperidona, Olanzapina y Valporato.
·         Insomnio: Melatonina.
·         Ansiedad/ Depresión: Sertralina y Fluoxetina.
 La intervención psicológica, implica  técnicas de modificación conductual, terapias de apoyo e intervenciones de tratamiento que favorezcan la comunicación y el lenguaje, una adaptación funcional en la comunidad con énfasis de bienestar emocional y calidad de vida.
En la intervención social y educativa, se amplían modelos y programas de educación especial que promoverán la inclusión, aprendizajes y la participación para generar habilidades.

Impacto físico.
El desarrollo psicomotor también resulta alterado en personas con DI, esto es a grados variables y según el nivel de deficiencia que presenten. Los trastornos psicomotores más frecuentes son:
·         Inmadurez en movimientos.
·         Dificultad en el aprendizaje de movimientos finos.
·         Dificultad en el reconocimiento del esquema corporal.
·         Dificultad en los movimientos gestuales e imitatorios.
·         Rítmias.
·         Balanceos.
·         Estereotipias.
·         Movimientos incontrolados e involuntarios.
A lo largo de este desarrollo, el sujeto con DI debe ir adquiriendo (con suma importancia) el conocimiento de su propio cuerpo. La comprensión de su esquema corporal es “el primer paso” para adquirir otro tipo de conocimiento vitales para una mejor comunicación e independencia. Una vez que toma conciencia de su cuerpo, va formando componentes y va diferenciando el suyo del de otros, comienza a tomar conciencia del espacio y de la relación que existe entre este y su cuerpo.
Normalmente, las personas con DI no tienen un esquema corporal identificado, estructurado y/o integrado, lo que llega a provocar problemas en la percepción, como en estructuración espacio-temporal o en la motricidad, que es la torpedad, mala coordinación de movimientos y posturas incorrectas.

Impacto emocional.
No se puede afirmar si el impacto emocional que genera el DI sea de manera positiva o negativa, pero si pueden demostrar sentimientos de ambos tipos a lo largo de toda la vida.
El Déficit intelectual llega a ser de gran impacto emocional sobre todo para los padres, hermanos y familiares que rodean a la persona que padece DI.
Una de las etapas donde se puede generar, es ante la adquisición del diagnóstico, ya que es una primera crisis que obliga a transformar esquemas y reconvertir formas de actuación y responsabilidades familiares. Así pues, Lozano y Pérez (2000) explican que existe un conjunto de reacciones y emociones comunes que se pueden englobar en tres fases: una primera de conmoción o incredulidad; la segunda de reacción y comprensión de los hechos (protección, rechazo, dolor, culpabilidad, etc.), y una última fase de adaptación, donde los padres intentan responder los interrogantes para hacer frente a la nueva realidad.
Es por eso que la información sobre el diagnóstico es fundamental porque los padres recuperan la autoeficacia parental, entiendan el futuro de su hijo y sepan cuáles deben ser las pautas de crianza (Córdoba y Soto, 2007).

Impacto social.
El DI suele impactar de manera social en la forma de  conducta que suele presentar una persona que la padece, problemas que se caracterizan por gritos y ruidos molestos, demandas de atención, conducta antisocial, hábitos personales inadecuados, hiperactividad, agresividad física, agresividad verbal, que implica una restricción de actividades y participación ante la sociedad.
El impacto que se genera en una persona que padece DI es la exclusión social,  discriminación y aislamiento, la falta de servicios y de oportunidades, la  participación en actividades que puede realizar la persona junto a la sociedad, ya que la falta de participación e interacción  limita el logro de un rol social establecido. Donde primordialmente impacta en la ausencia de oportunidades, falta de participación y conductas inadaptadas.

Fases previas al proceso educativo.
Toda intervención educativa que se pretenda implementar a la persona con DI, tiene que ser bajo ciertos parámetros, es decir, va a depender del nivel de DI que presente, de la autonomía que haya generado hasta el momento, del apoyo de padres o tutores durante el proceso educativo y todas aquellas posibilidades que le permitan seguir desarrollándose es todos los sentidos y en todos los entornos: familiares, sociales y escolares.
Para eso, es necesario ya contar con un diagnostico clínico y de otras áreas. La AAMR (2002) propone un Modelo del Proceso de Planificación y Evaluación del Apoyo en cuatro pasos:
1.    Identificar las áreas relevantes de apoyo.
2.    Identificar para cada área, las actividades relevantes.
3.    Evaluar el nivel o intensidad de las necesidades de apoyo.
4.    Diseñar un plan individualizado de apoyo.
Aunque aquí se habla del proceso educativo, este modelo también puede utilizarse para evaluar más áreas, como:
·         Desarrollo humano.
·         Enseñanza y educación.
·         Vida en el hogar y la comunidad.
·         Empleo.
·         Salud y seguridad.
·         Área conductual y social.
·         Protección y defensa.

Intervenciones educativas.
La promoción de educación y el docente mismo se convierten en un servicio de apoyo ya que ‘acompañan’ al alumno con discapacidad y reducir así, las limitaciones funcionales que dificultan su adaptación al entorno escolar y familiar.

“El concepto de apoyo se relaciona con la distancia entre los problemas  que una persona resuelve de manera independiente y los que debe resolver con ayuda. Así, encontramos dos fuentes de apoyos:
·         Apoyos naturales: recursos y estrategias facilitados por personas dentro de su propio ambiente y que posibilitan resultados personales y de rendimiento deseado.
·         Apoyos de servicio: son proporcionados por trabajadores de instituciones de salud, educativa, rehabilitación o de desarrollo social y organismos no gubernamentales de la sociedad civil.” (SEP, Discapacidad intelectual. Guía didáctica parala inclusión educativa en educación inical y básica., 2010, pág. 13)
Individuales.
 El reconocimiento del derecho a la elección (por mínima que sea) es el punto de partida para permitir a las personas con DI administrar, hasta cierto punto, su propia vida. Claro está, que ese derecho podrá quedar en algún punto, invalidado, ya sea porque la opción elegida atente contra la integridad de la persona o porque el grado de DI no se lo permita.
Así, se podrá crear un estado de autoconocimiento, de conocimiento del medio y de una habilidad para evaluar las consecuencias de dichas elecciones. Con esto, se pretende “concientizar” que cada solución a un problema implica el análisis de varias opciones, seguidas de acciones congruentes (según la elección) y que todo eso, tendrá un resultado que puede ser el esperado o no. A su vez, se generará un aprendizaje significativo y vivencial.
Aprender a tomar decisiones, es por tanto, un objetivo que debe incluirse en las intervenciones escolares.
Familiares.
Al ser la familia, el contexto más próximo en donde el sujeto con DI se desenvuelve, se dará prioridad  a lo aprendido y/o reforzado desde casa; pues es la familia, quien debe informar y trabajar en conjunto con el docente y demás especialistas para lograr el más alto nivel de desarrollo y aprendizaje en el chico con el déficit.
 “Para las familias de las personas con discapacidad, el objetivo será ofrecer información, venciendo miedos y tabúes, para favorecer un cambio de actitud, que a su vez, favorezcan los procesos de desarrollo e independencia en sus hijos con discapacidad” (Discapacidad., pág. 43)
Para lograr las metas deseadas, los familiares de las personas que padecen el DI, deben tener un alto nivel de información del déficit mismo. Esta información parte desde el diagnóstico clínico, hasta la convivencia diaria y nos ayudará a definir ciertos parámetros necesarios para lograr un trabajo óptimo.
Algunos indicadores que se necesitan saber del contexto familiar, son:
·         Grado de aceptación de la discapacidad de su familiar y la actitud hacia ella o él.
·         Qué tan fuerte es el vínculo familiar, con quién se puede cortar y con quién no.
·         Ideas y creencias previas.
·         Disponibilidad de tiempo, recursos y/o apoyos.
Comunitarias.
Algo hemos visto y aprendido de un tiempo para acá, es que siempre influirá (de manera directa o indirecta, así como también puede hacerlo positiva o negativamente), el contexto en el potencial que se pretende desarrollar en los alumnos.
Por eso, se debe fomentar la participación comunitaria, no sólo para priorizar las urgencias del lugar que habitan, también para establecer una convivencia de respeto e igualdad. Esto se logrará tratando de crear acciones destinadas a informar y sensibilizar; crear conciencia, para que colaboren en el proceso de la inclusión, y exijan lo necesario para el bienestar de la misma comunidad.
Entre esas necesidades, se encuentran los centros escolares, en donde los hijos de todos los habitantes de dicha comunidad, puedan crecer y se desarrollarse con igualdad, claro está, que cada uno desarrollará más unos potenciales que otros.
“Los centros deben poner en marcha actuaciones que fomente la privacidad, el respeto, el cumplimiento de los derechos y que eviten que se den situaciones de abuso y, si estas han tenido lugar, detectarlas a la mayor brevedad y adoptar las medidas necesarias. Para ello es necesario asegurar una coordinación eficaz entre las partes e instituciones implicadas.” (Discapacidad., pág. 76)


Bibliografía.                                                                          
Antequera, M., Bachiller, B., & Cruz, A. (s.f.). Manual de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo deribadas de discapacidad intelectual. Junta de Andalucía.
Discapacidad., D. g. (s.f.). Protocolo sobre relaciones interpersonales y sexualidad en personas con discapacidad intelectial... Junta de Andalucía.
Luckasson, B.-D. B. (2002). Retraso mental: definción, clasificación y sistemas de sostén.
(s.f.). Necesidades educativas especiales asociadas a retraso del desarrolo y discapacidad intelectual. Gobierno de Chile, ministerio de educación.
Ponce, À. (s.f.). Mi hermana Lola. España: Ministro de sanidad, servicios sociales e igualdad.
Schalock, R. L. (2009). La nueba definción de discapacidad intelectual, apoyos individuales y resultados personales. Revista Española sobre Discapacidad Intelectual, 22-39.
SEP. (2010). Discapacidad intelectual. Guía didáctica parala inclusión educativa en educación inical y básica. México: Consejo Nacional de Fomento Educativo.
SEP. (2012). Educación pertinente e inclusiva. La discapacidad en educación indígena. México, D.F.: Secretaría de Educación Pública.
Warren, H. C. (2010). Diccionario de psicología. México.: Fondo de Cultura Económica.

1 comentario:

  1. Hola Katya
    Al revisar tu blog, se nota que has agrupado ideas que ya has construido, bien, sin embrago conviene avisarle al lector las razones por las que muestras estas ideas y los aprendizajes logrados.

    Por otra parte, es necesario que en tus producciones asumas una postura teórica o personal paar sostener tus argumentaciones, eso te ayudara a defender tus pensamientos ante cualquiera.

    Finalmente, puedes ofrecer mas producciones, ideas, planteamientos a los lectores que buscan información respecto a lo que expones, pues indicas sobre discapacidad en la ducación y aun es precaria la información para dar cuenta del titulo de tu blog.
    saludos

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